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ACTO EN MEMORIA DE LOS CAÍDOS EN EL CUARTEL DE LA MONTAÑA. Madrid, 7 de julio de 2007. |
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Hace exactamente 71 años, en este mismo lugar, se levantaba un vasto edificio en forma de cuadrilátero, que daba, por un lado a la Plaza de España y por otro al paseo de Rosales. El edificio era el Cuartel de la Montaña del Príncipe Pío, y servia como acuartelamiento a un regimiento de Infantería y a otro de Zapadores. Este Cuartel, fue elegido por el General Fanjul, encargado de la organización del Alzamiento en Madrid, para acuartelarse el 18 de Julio de 1936. Quiso constituir una especie de ciudadela dentro de sus muros, destinada a apoyar el movimiento de las tropas nacionales sobre Madrid, hasta la llegada de las columnas del Norte. Poco más o menos, como hizo el coronel Moscardó en el Alcázar de Toledo. Durante el domingo 19 fueron entrando en el cuartel, en pequeños grupos, los falangistas madrileños que aún no habían sido detenidos, pero que si eran buscados por los Guardias de Asalto, y por las Milicias Marxistas que a esas horas, ya estaban armadas y ocupaban las plazas de Madrid. Abandonadas las calles, y perdida la iniciativa, el Cuartel de la Montaña contaba con pocas posibilidades de victoria. Durante varias horas, la batalla estuvo indecisa. Entre sus paredes, y en un combate desigual, en el que los asaltantes contaron con artillería y con aviación, murieron por igual falangistas y militares. En la confusión producida inmediatamente después del asalto definitivo, y gracias a su sangre fría, aún pudieron evadirse algunas decenas de combatientes. Una vez rendido el Cuartel, los prisioneros fueron alineados, y según testimonios de vecinos de los alrededores, se pudo oír un formidable fuego de fusileria. Al día siguiente, los periódicos anunciaron al pueblo de Madrid que “todos los oficiales y fascistas vencidos, se habían suicidado” y en la prensa extranjera, se publicaba una fotografía del patio del cuartel, convertido en un enorme cementerio, salpicado de cadáveres “ajusticiados”. Un verdadero ejemplo de la Justicia Republicana. Parece como si todo hubiera empezado aquel 18 de Julio: Sin que nada hubiera provocado el levantamiento de las guarniciones militares, ni de los falangistas o carlistas. Según la versión oficial que se está intentando vender desde hace unos años, es como si aquí, no hubiera pasado nada, hasta ese “fatídico día”. MENTIRA. El clima revolucionario y de preguerra, llevaba instalado en España varios años, y se había recrudecido, desde las elecciones de Febrero de 1936. Las huelgas de la construcción, la minería, los ascensoristas, camareros y hasta toreros, eran continuas. Diariamente se cometían asesinatos políticos que raramente se esclarecían. Sobre todo si los autores eran socialistas, comunistas o anarquistas. Era una guerra no declarada, y que continuaba sin que nadie la frenara. Las Sedes Falangistas eran clausuradas, y cientos de militantes detenidos sin prueba alguna, mientras que otros corrían peor suerte y caían acribillados a balazos. Se ocupaban las tierras sin orden alguno. Se mataba el ganado y se perdían las cosechas. Las reivindicaciones de los nacionalistas eran insoportables. A los nacionalistas vascos, catalanes y gallegos, se unían otras peticiones, tan pintorescas como la del alcalde de Burgos, que ya proponía entonces un Estatuto de Autonomía para Castilla La Vieja, mientras que el municipio de Huelva, manifestaba que abandonaría Andalucía para unirse a una Extremadura autónoma. Una verdadera locura. Hasta no hace mucho tiempo, Actos como éste, de recuerdo a nuestros muertos, a nuestros héroes, pasaban inadvertidos para la mayoría de nosotros, fundamentalmente para quienes por razón de edad, no los habíamos vivido, y apenas, habíamos oído hablar de ellos. Si quieren saber donde existen fosas comunes, fosas, pero de verdad, de las buenas, de las que albergan a cientos y cientos de asesinados, les podemos dar, solo aquí en Madrid, algunas direcciones, como Usera, Torrejón, Aravaca o Paracuellos. En ellas se encuentran sepultados miles de españoles, que fueron cobardemente asesinados, en una verdadera orgía de terror, implantada por los socialistas, comunistas y anarquistas que sostenían aquella República, que ahora nos quieren vender como ejemplo de tolerancia, modernidad, y convivencia. Y para mas INRI, y como ejemplo de personaje dedicado a la buena armonía entre españoles en aquellos trágicos años, y de una ética y una moral digna de admirar, el cobarde de Zapatero nos pone el ejemplo de Carrillo. Habéis oído bien. A Santiago Carrillo. Al ASESINO, al CRIMINAL de PARACUELLOS, donde miles de españoles, incluidos muchos niños, fueron asesinados con el beneplácito de éste CANALLA. LA FALANGE, fue el único Partido que entregó la vida de todos sus Fundadores en aquella lucha fratricida: JOSÉ ANTONIO, ONESIMO REDONDO, RAMIRO LEDESMA o JULIO RUIZ DE ALDA, fueron ejemplo de nuestra entrega y nuestro sacrificio. Como decía el lema del Cartel que éstos días hemos pegado por las calles de Madrid. ESTAMOS ORGULLOSOS DE NUESTRA HISTORIA y DE NUESTROS MUERTOS. Y mientras, el pueblo español observa, entre incrédulo y asqueado, como el Gobierno de España negocia con los asesinos de ETA. Unos criminales que han producido cerca de un millar de muertos y miles de heridos, y que se burlan una y otra vez de las víctimas y de sus familiares. Eso sí, con la pasividad y anuencia del Parlamento Español, convertido en foro de demagogia barata, y que ha dado el visto bueno con una amplia mayoría, a la negociación con los asesinos, que mediante la violencia, el asesinato y la extorsión, pretenden romper la Unidad de España y siglos de convivencia en común entre los españoles. Que sepan, por si les cabía alguna duda, que nosotros NO respetaremos lo que ellos llaman “las reglas del juego democrático”, en el caso de que peligre esa sagrada Unidad de España, y que no aceptaremos ni acataremos acuerdos, por muy mayoritarios que sean, que supongan el suicidio de este gran pueblo y de esta gran nación que se llama ESPAÑA. Desde aquí, quiero hacer llegar un mensaje de solidaridad con los presos patriotas, pertenecientes a varias organizaciones, y que se encuentran en estos momentos en algunas cárceles, por haber realizado distintos y nobles Actos de Servicio a España. Para ellos pido un recuerdo permanente y un homenaje permanente. Extractos del discurso pronunciado el 19 de julio de 2006 por Manuel Andrino, Jefe Nacional de LA FALANGE.
¡CAÍDOS EN EL CUARTEL DE LA MONTAÑA! ¡PRESENTES!
S.N. de Comunicación - La Falange: comunicacion@falange-espanola.com
LA FALANGE (FE)
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